* LA MORCILLA DE JAÉN Anoche, cuando cenamos, como suele suceder, probamos esa morcilla preparada por las manos de las gentes de Jaén. Señores ¡qué maravilla! ¡Qué contentos que quedamos! ¡Qué delicioso placer degustar esa morcilla que llaman morcilla blanca, y es, en verdad, amarilla ¡ Que ni aquí, ni en Salamanca, ni en el campo o la ciudad se encuentra algo tan sabroso, ni gustoso “pa” cenar. Gracias te damos, Canina; Pedro, a ti, gracias también. Y si volvéis a bajar por Bailén o Carolina o esas tierras de Jaén, sabed que en Villacarrillo la tienda de la Gervasia te ofrece, sin engañar, incluso con bendiciones y, hasta con jaenera gracia, lo mejor que hay en morcilla: negra, blanca o de piñones que pudieras encontrar en las tendas de la Villa y por aquellos rincones. 10.02.2026