EL BUEY
EL BUEY
Buenos días.
He
leído tu ofrecimiento sobre El Buey. También leí el anterior
Creo que debo de evitar abiertamente el que
llegues a pensar que mi silencio es, en el mejor de los casos, una muestra de desatención.
Recuerda. Tu memoria es muy buena
Viviendo
Escudero, me planeaste la conveniencia de ir a visitarle. ¿Recuerdas cuál fue
mi opinión? Pues, eso.
En
muy poco tiempo se ha deteriorado mi salud de modo tal que me considero mejor
encerrado en mí mismo para no ver cómo la falta de mi memoria, mi deficiencia
auditiva o mi rápida dolencia al caminar obligan a quienes me acompañan (o a
aquellos con quienes comparto un evento) a soportar desagradables situaciones
de paciente comprensión para mantener la compañía. Eso, sin tener en cuenta el juicio negativo
que ofrece mi antigua costumbre (hoy, enfermo comportamiento) de dormir la
siesta.
Dicho esto, dejo a tu criterio lo del Buey.
Si lo crees oportuno, ponte en contacto con Camelia en la forma que creas
oportuna y decidme cuando voy a darte personalmente el abrazo que ahora te
mando.
28.04.2026
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